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SÃ, chicos, al final cayó la DS, la Lite, of course, que es la única que me llamaba. Gran consola, eso sÃ, con un sistema de menús fuera de juego realmente horrible.
Pero, bueno, el review de la DS va a caer otro dÃa. Sólo comentar que es la única cosa, aparte del Guitar Hero, que mi novia me arrebata sin posibilidad de negociación. De momento voy a comentar el Animal Crossing.
Si quereis un review normal, iros a Meristation. Yo voy a hacer un meta-review para la gente que más o menos ya sepa de que va el juego. Este juego tiene tres caras.
1.- Juego offline. Pobre, muy pobre. Es, básicamente, un Harvest Moon con menos capacidad de gestión, con unos personajes mucho menos trabajados (a diferencia del Harvest Moon, tienen una personalidad y unas acciones muy difusas), una cantidad de cosas por hacer mucho menor y, sÃ, tres o cuatro juegos de “coleccionar”, al más puro estilo Pokemon.
Los personajes pretenden ir de inteligentes. Te envÃan cartas, te explican sus aficiones, y pretenden establecer amistad contigo. Te piden cosas (incesantemente), y reaccionan a tus regalos o a las cartas que les envÃas. Pero se les nota a dos leguas que tienen un comportamiento increiblemente aleatorio.
Eso sÃ, la ventaja de este Harvest Moon es que es un Harvest Moon a tiempo real, lo que hace que el juego tenga una integración con la vida real casi preocupante. Ya no es que tal dÃa, en el juego, haya competición de pesca. El concepto es que el próximo domingo (en vida real) es la competición de pesca, y eso significa que uno no puede ir de marcha porque tiene que madrugar para pillar los peces más gordos, que salen por la mañana.
Es esta capacidad de condicionar tu vida al juego, muy al estilo MMORPG, lo que hace grande el Animal Crossing. De no ser asÃ, el juego offline serÃa de lo más insulso.
2.- Online. Con el online se abre la Caja de Pandora. No es, simplemente, por el hecho que venga alguien a verte (el sistema de comunicación del juego es horrible, sin ningún tipo de atajo al escribir ni frases predefinidas, con lo que uno se dedica a hablar por el messenger en el ordenador con la persona con la que está jugando en la DS), o por el hecho de ir a otro pueblo, con un sistema basado en códigos amigo, a comprar en su tienda o buscar otro tipo de fruta (en el pueblo, inicialmente, sólo tienes una, por ejemplo, naranjas, por lo que si quieres tener manzanas, peras, cerezas, etc, lo más fácil es conectarte con alguien que tenga dicha fruta en su pueblo, pillar unas cuantas y plantarlas en el tuyo).
Nada de eso es lo importante. Lo importante es que a partir de aquÃ, los pueblos se mezclan. Los vecinos (es decir, los personajes no jugadores) de los otros pueblos te envÃan cartas preguntándote cuándo vas a volver a visitarlos, tus vecinos hablan sobre las constelaciones que han descubierto otras personas, recibes mensajes misteriosos que otra gente ha enviado sin saber quien lo recibirÃa (sÃ, lo reconozco, yo hasta hago spam de mi web en el Animal Crossing).
3.- Cooperativo. Es donde el juego abarca su grado máximo. Cuando juegan varias personas al mismo juego, se comparte pueblo y casa. Y, claro, ya no estamos hablando de MI hipoteca, estamos hablando de NUESTRA hipoteca, y de que a ver si en vez de gastarte el dinero que consigues pescando en modelitos, acoquinas algo para el pisito.
O me has destrozado el jardÃn que he hecho cruzando flores para conseguir las rosas azules mientras estabas cazando bichos.
O conectarse y ver que tu novia te ha cambiado toda la decoración (perfectamente diseñada para que cumpla las leyes del Feng Shui y asà conseguir puntos de diseño) porque le parecÃa demasiado sosa.
Por no hablar de la comunicación. Porque aunque nunca puedan estar las dos personas a la vez en la misma DS, el sistema de cartas y mensajes permite un auténtico festival de multijugador. Felicitaciones, proponer retos, jugar a adivinanzas… Por no hablar del hecho que regalar una rosa en el Animal Crossing sale mucho más barato que en la vida real, claro.
Si sólo teneis intención de jugar offline, la DS tiene muchos mejores juegos. Pero si teneis wifi y, sobretodo, si teneis novia (no, madre no sirve), difÃcilmente encontrareis un juego mejor.
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Take2 ha reeditado algunos de los antiguos juegos Game & Watch de Nintendo, en versión llavero. La noticia no es lo más novedoso del mundo, Nae ya lo anunció hace un par de semanas.
Yo las habÃa visto el fin de semana pasado en el Salón del Cómic (por el “módico” precio de 15 euros, aunque se de buena tinta que se puede encontrar en varios centros comerciales mucho a un precio bastante más reducido). Donkey Kong, Mario’s Cement Factory, Spiderman, Zelda y Super Mario. Desgraciadamente, Take2 no ha reeditado mi máquina preferida, el Donkey Kong Jr.

Y, bueno, estaba yo desesperado cuando me entero que en realidad este rediseño de Take2 no es, en absoluto, un rediseño. Estos Nintendo Classics ya estuvieron a la venta hace unos años en Alemania, de mano de Stadlbauer (supongo que todos la conocereis), y entre ellos, ahora sÃ, el Donkey Kong Jr.
Que afortunadamente he podido encontrar en el LIDL (no son listos ni nada, estos del LIDL…, exportando los Mini Classics alemanes para aprovecharse del tirón de la edición de Take2). Aparte de ese, habÃa el Cement Factory y el Super Mario, que también me he pillado, el Spiderman y un par más, uno de fútbol y otro de coches, que no me han atraido bastante por ser demasiado parecidos al esquema básico de “esquivar o recoger”, tan manido en las game & watch de imitación (llegué a jugar a un auténtico bodrio donde llevabas un torero que tenÃa que ir “recogiendo” los toros que rebotaban por la pantalla).

Al parecer, tampoco Stadlbauer ha sido primerizo en esto de distribuir los Mini Classics. Buscando imágenes por internet he visto que otras compañÃas también lo han hecho, aunque seguramente no en el mercado europeo.
Asà pues, ya sabeis una buena alternativa a Take2 si no los encontrais por ahà cerca. Eso sÃ, tengo muchÃsimas ganas de coger alguna de esas de dos pantallas, probablemente el zelda.
PD: No he podido actualizar el blog como me corresponderÃa, por tener excesivo trabajo. Supongo que a partir de ahora me podré permitir un poco más de atención al blog. Mis disculpas.
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Esta vez toca llevar la contraria a MrPengo (es que me gusta ganarme enemigos, mientras sea por internet, que no te pueden pegar a distancia).
Hay el pensamiento que las consolas se encarecen por culpa de sus opciones multimedia. Lo cual es sólo cierto, y a medias, en el caso de la PS3.
Las opciones multimedia, en realidad, no cuestan nada. No encarecen el precio de una consola en absoluto. Las capacidades de la PSX de leer CDs de música o de la PS2 de leer DVD’s no encarecieron su precio. Y, francamente, hubiera sido un auténtico error no “activar” dichas funcionalidades si se disponÃa de la tecnologÃa especÃfica. LlegarÃamos a extraña paradoja que alguien que no tiene una cadena de música (o un reproductor DVD) en su salón, o su habitación, serÃa incapaz de escuchar un CD (o ver una pelÃcula DVD), aunque tenga un aparato capaz de realizar dicha función, simplemente porque no su sistema operativo no lo tiene habilitado.
El caso de la PS3 es bastante distinto. Probablemente hubiera podido salir por el precio de la 360, de no ser por el reproductor BlueRay incorporado.
El DVD, piensan muchos, quizás no está obsoleto, pero se requiere un medio de almacenamiento para pelÃculas más amplio. La mayorÃa de pelÃculas DVD ya requieren de un doble disco dependiendo de su duración y número de extras. Y la situación se hará más insostenible cuando proliferen las pantallas de alta resolución.
Asà pues, la incorporación del BlueRay de Sony no es más que una táctica para imponer dicho formato, introduciéndolo en millones de hogares antes que aparezca otra alternativa, como el HDVD. Probablemente, la idea de incorporar BlueRay a la PS3 ni siquiera ha salido de la división de videojuegos, sino que ha sido una imposición de las altas instancias, en forma de estrategia global de la compañÃa. Es un caso atÃpico, y que probablemente sirva para mejorar la posición de Sony en el mercado audiovisual… a costa de empeorar su posición en el mundo de los videojuegos.
Sobre el hecho que una consola tiene que servir sólo para jugar… es bastante discutible. La cultura del juego de PC está muy extendida en Europa, pero no lo está en los USA o, sobretodo, en Japón, donde mucha gente, simplemente, o no tiene PC, o no lo utiliza para jugar. El mercado de los juegos de PC en Japón es inexistente, por lo que no es extraño que el objetivo sea desplazar los contenidos multimedia, del ordenador, al PC.